¡Te esperaremos, Amalia; esperaremos cada mes...! (Las memorias de una muerta).
¡Hola! 👋 En mayo de 1909, una revista espiritista de Barcelona publicó unas palabras bastante inquietantes: "¡Te esperaremos, Amalia; esperaremos cada mes, como siempre, tus hermosos escritos...!". Lo curioso es que Amalia Domingo Soler, la mujer a la que iban dirigidas, había fallecido unos días antes y ya estaba enterrada. Pero quienes escribieron aquellas palabras estaban convencidos de que seguirían recibiendo sus escritos. Y lo que sucedió tres años después resulta todavía más extraño. Amalia había nacido en Sevilla en 1835, aunque llevaba décadas viviendo en Barcelona, donde se convirtió en una de las figuras más importantes del espiritismo español. Dirigió la revista "La Luz del Porvenir" y dedicó buena parte de su vida a defender que los muertos podían comunicarse con los vivos. Vivía en el número 9 de la calle del Cañón, hoy carrer del Canó, en el barrio de Gràcia. En el segundo piso del mismo edificio tenía su sede el centro espiritista "La Buena Nu...