Barcelona antes de Galileo: el misterio de la "ullera llarga"
¡Hola! 👋 En 1608, el holandés Hans Lippershey intentó patentar un instrumento capaz de hacer que los objetos lejanos parecieran cercanos. Esa fecha suele situarse en el origen del telescopio. Pero en Barcelona hay un documento anterior. Doce años anterior. En 1596, entre los bienes de un ciudadano barcelonés apareció inventariada una misteriosa "ullera llarga" (anteojo), guarnecida de latón. La expresión parece inocente. No lo es tanto. Porque por aquellos mismos años trabajaba en Barcelona Pere Roget, ullerer (fabricante de gafas) y miembro de una familia dedicada a la fabricación de lentes e instrumentos ópticos. Su hermano Joan ejercía el mismo oficio en Girona. La historia podría terminar ahí: una pieza óptica extraña, una familia de artesanos y un inventario antiguo. Pero no terminó ahí. En 1618, el matemático y óptico milanés Girolamo Sirtori publicó "Telescopium", uno de los primeros tratados dedicados al nuevo instrumento que comenzaba a cambiar la forma...