El Portal de Santa Madrona en los últimos instantes del asedio de 1714.
Hola! 👋
Si caminas por el Portal de Santa Madrona, en la muralla de Drassanes, cuesta imaginar lo que ocurrió aquí en 1714. Las y los barceloneses que lo defendieron no estaban pensando en libros de historia ni en glorias futuras. Solo trataban de mantener en pie la ciudad en la que vivían, aún a costa de su sufrimiento y sus vidas, frente al ejército que el infame rey Felipe V había lanzado contra Barcelona con una determinación brutal.
El Portal era una de las pocas entradas que quedaban abiertas tras meses de asedio. Por él entraban noticias, se movía la resistencia y se vigilaba cada sombra que se acercaba desde el llano. Y fue también uno de los puntos donde los combates fueron más tensos.
Durante el verano de 1714, las tropas borbónicas presionaron especialmente sobre esta zona: artillería pesada desde Montjuïc, ataques directos desde el llano y una constante lluvia de proyectiles contra las murallas. Los defensores —milicianos, artesanos, vecinos de la Barceloneta, soldados profesionales y voluntarios— se turnaban sin descanso, hasta que ya no quedaba gente para relevar: muchos estaban heridos, muertos o enviados a posiciones aún más críticas dentro de la ciudad. No eran héroes literarios: eran gente común que sabía que, si caía el Portal, caía media ciudad.
El 11 de septiembre, al amanecer, los ataques finales alcanzaron también este sector. Como en toda Barcelona, las líneas estaban rotas en varios puntos, pero los defensores mantuvieron aquí la posición mientras pudieron, exhaustos tras una noche entera sin dormir. Resistieron hasta que ya no hubo forma material de sostener la defensa, igual que ocurrió en el resto de sectores de la ciudad.
Hubo pólvora, miedo, valentía y una determinación que hoy todavía impresiona. El Portal cayó, sí, pero no antes de que quienes lo defendían hubieran hecho todo cuanto estaba en sus manos para mantenerlo en pie. A veces, la dignidad de una ciudad se sostiene precisamente en esos minutos finales en los que nadie espera resistir… y aun así, resiste.

Comentarios
Publicar un comentario